18 may. 2013

El mayor castigo


Le iba pasando el frío tiempo por delante,
como una espada de acero cortante,
pero nada cambiaba su negro horizonte.

Hojas cayendo como siempre, como antes,
corriendo como las agujas de un reloj, incesantes,
nada nuevo, nada diferente, todo igual que entonces.

Con un pensamiento, casi una plegaria en la mente,
que su sonrisa un día el viento se lleve de repente,
que sus palabras un día se borren del subconsciente.

Olvidar esa mirada perfecta, esa mirada constante,
que la lluvia un día su caminar cansado se lleve,
que la blancura de su piel oscura amnesia se torne.

No recordar esa sonrisa tan brillante como el diamante,
no recordar esas promesas hechas por no escucharte,
esas promesas que su lengua sabía no iban a ser permanentes.

Olvidar cada gesto, cada silencio, cada mirada cómplice,
asumir que nada fue real, que nada fue importante,
aceptar que no fue especial, que sólo fue algo sofocante.

Pide que lo castigue la muerte por el dolor que fue a causarte,
pide que lo castigue la muerte por las miradas que fue a nublarte,
pide que lo castigue la muerte por las sonrisas que fue a robarte.

Pero ¿Hay mayor castigo que no tenerte?,
¿Hay mayor castigo que verte y no poder mirarte?,
¿Hay mayor castigo que escucharte y no poder hablarte?

By:Deep_Within

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