10 jun. 2012

La nada...

En esa cama en la que tanto tiempo pasa de día y de noche las ideas fluyen, ideas que carecen de cualquier realidad, imposibles, llenas de sentimientos y de pasión, de sueños que murieron antes de haber nacido.
Es la fuerza del romántico, de ese espíritu romántico que exaltaba al "yo" y al sentimiento del individuo por encima de cualquier otra cosa.
Cuando todo comienza a nublarse y a diluirse entre esas lágrimas que se saltan al escuchar una canción o al abordar la mente un recuerdo, en ese instante, en ese momento aparece su sonrisa, la sonrisa de ese ángel de tez clara y cabello oscuro, ángel asustado en ese momento, ángel al que cree enamorado quien yace en la cama fría y muerta esperando el beso fugaz y el abrazo cálido del ángel.
Todo parece entenderse, y en realidad no se entiende nada, hay un corazón abierto y otro cerrado, sentimientos que fluyen y sentimientos reprimidos.
¿Qué hay? ¿Qué habrá? la respuesta es siempre la misma nada, la nada que nos lleva a la inmensidad, la nada que nos lleva a la nada, es cuanto hay la nada, la nada en un sentimiento que ahora presiente que es mutuo, mutuo...parece bonito creerlo, fácil, agradable, pero ¿es real? la respuesta es igual, la respuesta es la misma, nada, la nada, no saber nada y no conocer nada, ese es el desenlace fatal de una historia que en otro mundo y en otro momento no tendría final.
By:Deep_Within

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