5 feb. 2012

Apolo y Dafne

Como un mortal más hasta Tesalia caminó,

Llegó a la montaña y en ella se adentró,

Avanzando por ella el río Peneo vio

Y una ninfa en sus aguas se reflejó.


Su cabello el viento agitaba,

Era tan oscuro como una

Noche de invierno cerrada.


Lacio, siempre en movimiento,

Brillante como las estrellas del cielo,

Eternamente salvaje como el trueno.


Le caía algo más abajo de los

Hombros y sus puntas eran rojas,

Ardientes como los rayos del sol.


Su cara, como la luna llena,

Tan pálida como la porcelana,

Su piel blanca, aterciopelada.


Tan hermosa como la luz lunar

En la madrugada invernal.


Parece como la nieve estar fría,

Sus manos de carne tan clara

Que parecen estar congeladas.


Sus ojos marrón claro

Deslumbran como un relámpago

Cuando por el sol son alcanzados.


Son un pozo, infinitos, profundos,

No puedes huir de ellos.


Su sonrisa, brillante luna creciente

En sus finos labios presente

Siempre que la veas de frente.


Con ella el alma te arrebatará,

Cuando la veas olvidarla no podrás

A una dulce pena te condenará.


Es su cuerpo un laberinto mortal,

Trampas de belleza sin igual.

Es un conjunto de formas

Y curvas perfectas.


Era de Dafne el reflejo

Que en el río vio.


Apolo de la ninfa se enamoró

Y por toda la montaña la persiguió,

Contra la maleza natural luchó,

Pero a Dafne no alcanzó.


Por todo el verde bosque corrieron,

Los árboles la pena de Apolo lloraron,

Del joven dios se compadecieron.


Cuando Apolo alcance le dio,

La ninfa a la tierra ayuda le pidió

En un laurel su madre la convirtió.


Apolo una hojas del árbol arrancó

Una guirnalda se hizo para calmar el dolor

Y llevar a Dafne siempre en su corazón.


By:Deep_Within

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